Antiguamente los colchones no eran más que fundas rellenas de paja, lana u hojas. Más tarde aparecieron los de lana que se utilizaron hasta la década del ´70. Hoy hay un montón de alternativas, por eso te armamos una guía con los pro y contras de los distintos tipos de colchones que hay en el mercado.

LOS 3 PUNTOS FUNDAMENTALES

– Tamaño: lo ideal es que la altura no sea menor a 15cm y el largo de unos 10cm más que nuestra altura.

– Densidad: debe ceder en las zonas de menor peso y ser más firme en las áreas que soportan las partes más pesadas del cuerpo.

– Adaptabilidad: su elección dependerá de la posición de descanso, siempre considerando que se mantenga la curvatura de la espalda.

COLCHONES CON RESORTE: son los más tradicionales, cuentan con una base de resortes que pueden ser de forma cónica (se adaptan mejor al peso de las distintas partes del cuerpo) o cilíndrica (evitan sonidos y dan firmeza al colchón). A la que se le suma una placa de espuma de poliuretano que puede ser de distintas densidades, incluir una capa viscoelastica o de látex que evite la dureza de los resortes.

Ventajas

– Resultan muy firmes y generan un buen apoyo para la espalda.

– Retoman su posición original luego de su uso.

– Mantienen la temperatura del cuerpo.

– Tienen un buen precio: sean de alta o baja gama los colchones alta densidad de muelles suelen ser los más baratos.

Desventajas

– No se adaptan tan bien a las distintas presiones del cuerpo; con el uso se deforma su zona central.

– Muchas veces son de una excesiva dureza.

DE ESPUMA: su cuerpo está compuestos por un material denominado poliuretano. Los diferentes tipos se diferencian por su densidad (mínima de 25 Kg/m³) y su altura (de 18 a 20cm). Cuanta más densa, mejor resistencia y más firmeza tendrá. Las espumas HR (high resislence) son duraderas y de buena resistencia al hundimiento. Su interior cuenta de distintas zonas de firmeza que se van adaptando a cada parte del cuerpo.

Ventajas

– Dan un descanso firme y ergonómico según el tipo de densidad y su combinación con la viscoelástica.

– Actualmente la espuma tiene mayor duración y resistencia que hace algunos años.

– Son más económicos que el resto de materiales.

– Dan un buen resultado para personas con sobrepeso o para aquellos que buscan un colchón mullido.

Desventaja

– Su resistencia al hundimiento no es tan efectiva como en los de resorte.

COLCHONES BARATOS VISCOELÁSTICOS: su cuerpo está compuestos por una espuma termosensible, adaptable a la forma del cuerpo. Cada tipo ofrece distintas características dependiendo de la composición y densidad. Se puede combinar con espuma HR (high resislence) como soporte o con resortes.

Ventajas

– Muy buena adaptación la forma del cuerpo; ninguna zona queda sin apoyo.

– Son muy recomendables para personas con problemas de espalda o musculares, beneficiando su relajación y manteniendo la correcta alineación de la columna.

– Su densidad es intermedia, entre los colchones de latex y los de resorte.

Desventajas

– Los de alta densidad provoca un hundimiento que no estimula la buena postura a la hora de descansar.

– Son algo costosos.

DE VISCOGEL: compuestos por columnas de gel ubicadas sobre toda la superficie. Tienen una gran elasticidad y alta recuperación de su forma original.

Ventajas

– No se altera su forma ni pierde sus cualidades durante su vida útil.

– Son muy ergonómicos: logran puntos de apoyo mucho más adaptables a las formas del cuerpo.

– Tienen una gran absorción de impactos y vibraciones ante los movimientos.

Desventaja

– No dan un buen resultado a personas con sobrepeso.

DE LÁTEX: la cantidad de látex puede ir de un 20% hasta un 97%, y se lo combina con espuma de látex sintética. Se fabrica en base a la resina de un árbol de origen asiático. Debe contar con no menos de cinco zonas de firmeza que permitan la adaptación al cuerpo.

Ventaja

– Debido a su elasticidad, son cómodos y adaptables al cuerpo. Especialmente ideados para quienes prefieren un colchon dos plazas de menor densidad.

Desventajas

– Si bien los colchones de látex mezcla de sintético con lo natural, acumulan menos humedad, no se adapta tan fácilmente al cuerpo y su olor es más fuerte.

– Se pueden deteriorar con facilidad y son muy sensibles al rasgado por lo que es recomendable el uso de fundas especiales.

FUTÓN: los primitivos estaban relleno de algodón puro; hoy se combinan con materiales sintéticos y una capa de poliuretano en su interior. Esto permite que se mantenga su altura y firmeza por más tiempo. Permiten ser doblados, por lo que son una elección ideal para espacios reducidos.

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