Estar, están, mas en plan furtivo. Y ahora es el mejor instante a fin de que hagas la prueba. Con los primeros días vernales, llegan las jornadas con más horas de luz; y seguro que tienes ganas de ponerte ropa más ligera y de colores más vivos.

Lo mismo ocurre con el maquillaje, que ahora le ha llegado el instante de que se muestre natural y excelente bajo la luz natural. Estos motivos, y ciertos más, hacen que te aconseje la última ola de bases de maquillaje por el hecho de que lo tienen todo, y ¡lo mejor! que son invisibles.

Las bases clásicas que prometen una cobertura total, llevan en las fórmulas micropigmentos opacos que reducen la luminosidad del semblante y, si no se trabajan bien, pueden ofrecer un aspecto artificial y que sea evidente hasta donde llega. Sin embargo, las de acabado invisible, merced a los aceites que contienen, consiguen unificar, realzar y sublimar el tono natural. Además de esto, se funden a la perfección y aportan luminosidad, consiguiendo un cuadro homogéneo y sin cortes. La gente solo va a percibir una piel transparente, fresca, uniforme, lo que se dice “tu buena cara”.

La brocha es la herramienta ideal para extender de forma perfecta estos fondos de maquillaje que son muy fluidos. Aunque los dedos y las esponjas también hacen una buena labor. Su textura fluida se funde al momento con la piel y desaparece dejando un halo luminoso.

Son bases de maquillaje ligeras que se presentan con dosificador o cuentagotas, se aplican con facilidad, disimulan mas no tapan y por eso dejan respirar la piel. Además, sus fórmulas contienen aceites, extractos vegetales: arroz, avena, vitaminas como la C y la E que actúan como agentes anti edad, y también como protectores medioambientales que resguardan la piel de la polución y de los rayos solares. Aún de esta forma, las hay con índice de protección solar, por el hecho de que a estas bases no les falta detalle.

¿Cómo se aplican?
Brocha: Una aplicación perfecta: poner unas gotas en el dorso de la mano y mojar la brocha, extender desde el centro del rostro al exterior. Pasar la brocha por el cuello y, si lo enseñas, el escote.

Blender: Con la esponja en seco, cobertura media alta. En mojado: el resultado es cobertura ligera con acabado sutil y jugoso.

Dedos: La forma más veloz. Pones unas gotas en las yemas de los dedos y los deslizas por el cutis, para zonas frágiles como el contorno de los ojos, incluyendo el párpado, y en torno a los labios, pasa solo el dedo anular a toquecitos.

Mix: Si quieres un acabado sutil y que tu piel esté bien tratada, mezcla tu serum o tu crema con unas gotas de fondo de maquillaje.

Si buscas que tu fondo de maquillaje actúe realmente como una segunda piel, mostrándose inapreciable, pero agrupando la superficie del semblante para ofrecerle un tono saludable, entre estos doce productos hallarás a tu mejor aliado.

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