Si Fb sugiere taggear a un amigo que ciertamente aparece en una fotografía u ofrece la posibilidad de traducir ese mensaje de aniversario de un pariente del exterior al castellano perfecto, esa magia tiene un nombre muy concreto en tecnología: inteligencia artificial. Como Siri, la asistente virtual de Apple, escucha un “despertame a las siete y media” y a las setecientos treinta suena la alarma, la capacidad de comprender la voz humana y actuar conforme con ella también es inteligencia artificial. Un auto autónomo que identifica lo que pasa alrededor y puede circular sin un conductor atento suena más como un desarrollo del futuro, mas es el día de hoy una realidad en Alphabet, la compañía madre de Google con sus Waymo. El CEO de Google, Sundar Pichai, afirma sobre la inteligencia artificial: “Es uno de los desarrollos más importantes de la humanidad el día de hoy. Es más profundo que, no sé, la electricidad o bien el fuego”. Como el fuego, luego advirtió, asimismo puede hacer mucho daño y se trata de comprender tanto sus beneficios como sus riesgos.

La preocupación que más se escucha en torno al tema es la pérdida de puestos de trabajo. Sin embargo, Sergio Kaufman, presidente de Accenture para la región, dijo: “La inteligencia artificial es una herramienta de desarrollo para la Argentina pues permite competir con los lugares que luchan con bajo costo. Lo primero que va a reemplazar la inteligencia artificial es lo que el día de hoy en China o la India se hace por una porción de los costos locales”.

Según el ejecutivo, “se trata de proteger a los trabajadores y no el trabajo” y, específicamente en la Argentina, invertir en tecnologías como inteligencia artificial aumentaría la cantidad de puestos, sobre todo de empleo inclusivo (diferenciado de empleo del conocimiento, que implica tecnólogos, ingenieros, programadores). “Por poner un ejemplo, si se invierte en tecnologías aplicadas al turismo, como aeropuertos digitales o bien aplicaciones especializadas en hoteles, que dismuyen solo ciertos puestos pero fortalecen el turismo, eso se traduce en más restaurantes, más guías turísticos, trabajos en hospitalidad y hoteles llenos. Produce un ecosistema de turismo que muda a la persona que ya antes solo sellaba tiques a vender tours o bien aconsejar a viajantes, y no precisa ser ingeniero o bien tecnólogo”.

Entonces, si la tecnología readecua el empleo generando empleo inclusivo, el miedo surge de lo desconocido. “Cuando se instalaron los cajeros automáticos en Estados Unidos en los ochenta se creyó que iban a cerrar todas las sucursales bancarias, mas la realidad, treinta años después, es todo lo contrario: hay más sucursales. Es cierto que hay menos puestos para cajeros, mas ese mismo trabajador el día de hoy vende seguros o protección para el hogar y el salario promedio de la industria aumentó”, concluyó.

A nivel mundial, los grandes avances vienen de nombres ya conocidos: Alphabet, Amazon, Apple, Facebook y Microsoft lideran las innovaciones, en tanto que concentran muchos de los datos y disponen del capital para adquirir los últimos desarrollos, mas a nivel local ya se están dando los primeros pasos.

Otra de las compañías que nacieron con la inteligencia artificial en la base de su producción de valor y el día de hoy se destacan a nivel del mundo es Jampp, que debe seleccionar por adquirir espacios promocionales dentro de apps para sus clientes del servicio en menos de 100 milisegundos. “La aplicación de técnicas de inteligencia artificial en la industria ha tenido un desarrollo mareante en los últimos tiempos de la mano de la facilidad del acceso a los datos. Tiene aplicaciones diversas, como autos autónomos, procesamiento de imágenes, medicina y finanzas”, explicó Martín Bonamico, CTO de Jampp. Utilizan tecnología de machine learning, una de las ramas de la inteligencia artificial, que procesa grandes volúmenes de datos y aprende de eventos pasados. Procesan quinientos subastas publicitarias por segundo: “Sería imposible hacerlo manualmente. En Jampp un equipo de tecnología de menos de 30 personas se encarga de la plataforma”, contó. “Imaginate que estás navegando en una app que te agrada, como un jueguito. Antes de que se cargue el próximo nivel con publicidad hay que decidir cuál se muestra. En tiempo real tenemos que escoger el aviso indicado para mostrarle a la persona correcta en el instante conveniente”, resumió el CTO. La aplicación, con la información del usuario, subasta entre Jampp y sus contendientes el espacio al mejor pujador. La empresa debe establecer correctamente los costes que están prestos a abonar por cada campaña en todos y cada caso, ya que solo monetizan si la persona que ve la publicidad hace click, se registra como usuario o efectivamente adquiere el producto. Además del costo asimismo escogen el género de aviso, color, texto, imagen que mejor se relaciona con el usuario.

Otro uso de la inteligencia artificial vinculado con la mercadotecnia es la capacidad de poder entender los sentimientos de los consumidores hacia las marcas que se vuelcan en las redes sociales. Flowics es una plataforma de marketing digital para poder apresar, filtrar y analizar el contenido digital generado en las redes sociales. “Nuestros clientes del servicio son marcas y grandes medios, como Telefé, ESPN, FOX. A partir de los programas y campañas que los clientes del servicio crean los asistimos a producir participación o prosperar las ventas de productos”, explicó Fernando Zunino, CTO de Flowics. Utilizando tecnología de inteligencia artificial, de manera especial una rama que procesa el lenguaje natural, pueden identificar “sentimientos” en cada tweet, posteo de Facebook o Instagram que ingresan al sistema de Flowics. Las marcas pueden medir las menciones y clasificar su polaridad. Flowics nació en 2013 y son 5 socios fundadores. El día de hoy hay prácticamente treinta personas trabajando, la mayor parte desde la Argentina. En la central desarrollan el producto y tienen oficinas de venta en Brasil y España.

En las salas de tecnología, la inteligencia artificial presenta la ocasión de generar proyectos que se conviertan en empresas propias. “Son spin offs, proyectos que nacen desde la universidad y se convierten en empresas propias que venden servicios aquí y en el exterior”, contó Marcelo De Vincenzi, decano de la Facultad de Tecnología y vicerrector de la Universidad Abierta Interamericana. “Tenemos un algoritmo que es capaz de interpretar conductas humanas y predecir los peligros de conseguir una operación triunfante, es un prototipo que presentamos a la Bolsa de Comercio de Rosario y la de Buenos Aires con buenos resultados”, contó De Vincenzi. “En el campo de la bioinformática, armamos un algoritmo que predice la evolución de las células en pacientes oncológicos. Mide y analiza distintas estimulaciones celulares que el ojo humano no puede detectar, pero la computadora sí”, comentó. El proyecto les dejó ganar un concurso organizado por el MIT y Stanford y es otro ejemplo de un producto académico con aplicación práctica devenido en negocio propio.

En el país cada vez más empresas entienden la relevancia de sumar la tecnología a su estrategia original: en Turismocity, portal para equiparar costes de vuelos y hoteles, la inteligencia artificial fue clave para expandir el negocio. Eugenio Fage, CTO de la empresa, afirmó a LA NACION: “Usamos técnicas de machine learning para advertir vuelos económicos. Dos personas de ciencias de la computación armaron bots para identificar la baja de costos en ciertos vuelos considerando su historial, la fecha del vuelo y el origen, entre otras muchas variables. Si alguien nos pide una alarma específica, hay otro bot que se activa para hacer un seguimiento”. También, explicó, emplean redes neuronales, una tecnología de mayor complejidad que equipara hoteles para detectar los precios en diferentes agencias de viajes.

En la aseguradora La Caja, la inteligencia artificial se presenta con un nombre: Letizia. Es el “bot” -por “robot” de automatización de ventas- que funcionará como un asistente efectuando la cotización de seguros para autos y direccionando propuestas avanzadas a los equipos de ventas. “Es una iniciativa del conjunto a nivel internacional que la sede argentina decidió adoptar, y ya estamos repensando el proyecto para el corazón del negocio. La idea es que ofrecen una mejor experiencia, sobre todo para los usuarios millennials, que son nativos digitales y el conjunto más propenso a mudar de seguro. Apuntamos a que las consultas transaccionales puedan ser resueltas por este bot”, apuntó Martín Centeno, gerente de comunicación de La Caja.

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