La Rañatela es una pequeña empresa mendocina que fabrica bolsas ecologicas y otros productos textiles. Y es más que eso: es un espacio para la inclusión laboral de personas con discapacidad.

El emprendimiento que tiene su sede en Maipú se puso en marcha en el 2009 y desde entonces ha incrementado y diversificado su producción que se comercializa a nivel local y nacional.

El día de hoy, La Rañatela emplea a más 70 trabajadores, quienes desempeñan diferentes labores con el acompañamiento de ocho supervisores. A ellos se aúna una red de 120 costureras del Gran Mendoza que finalizan la confección. “Muchas vienen de Lavalle. Le damos el producto ya cortado y también impreso, el hilo también, y ellas lo cosen en sus casas y se les paga por el producto terminado”, explica Lorena Coria, directiva estratégica de la firma.

Con base en el compromiso con la tarea y la solidaridad de quienes allá trabajan, la iniciativa se consolida y va ganando nuevos espacios. En la última Celebración Nacional de la Vendimia, proveyó fundas térmicas para la comida y la bebida del protocolo oficial y, para las meriendas que recibían bailarines y actores.

Pero además, el grupo prestó servicios para la compañía que ganó la licitación del catering del acontecimiento y los integrantes del espacio se probaron en una nueva tarea: lavaron las frutas y armaron los mix de cereales que se entregaban diariamente.

“La verdad es que lo hicimos con mucho amor para llegaran las viandas de una manera singular. Fue una semana intensa donde trabajamos mucho, muchas personas para eso, y valió la pena. Y, como broche de oro, el día de Vendimia también nos contrataron para terminar de armar los bolsos térmicos en los que teníamos que poner ocho productos y entregarlos en todos y cada uno de ellos de los palcos, labor que terminamos a las veintidos y treinta. Después, pudimos disfrutar del espectáculo”, comenta Coria.

Después de esta experiencia, la empresa se presentó a un concurso de costes, y el Gobierno provincial la eligió para la confección de bolsas y portavasos que se entregarán a las más de 4000 personas que asistirán a la Reunión anual del Banco Interamericano de Desarrollo. En los próximos días, los productos de La Rañatela circularán por los corredores y salones del hotel Intercontinental, centro de las deliberaciones.

La Rañatela es un emprendimiento de la economía social de Mendoza y es una apuesta a la inclusión social a través del trabajo. “Significa que una persona con discapacidad puede ir al súper y decirle a su mamá: esta vez pago yo; o bien equipararse con sus hermanos y pensar: también como mi hermano, que es más chico, me levanto a la mañana y voy a trabajar”, afirma Lorena Coria.

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