La historia
Audi es una marca de autos asociada a la deportividad y la tecnología, sin emabrgo, hasta hace unos años no contaba con un deportivo pura sangre de altas prestaciones. Eso terminó en 2006, cuando la armadora de los cuatro aros presentó su modelo R8, sólo tres años después de que el prototipo Audi Le Mans quattro viera la luz.

De inmediato, el Audi R8 llamó la atención de los fanáticos de los súper deportivos gracias a su diseño y características. Y su objetivo no era menor: competir directamente con autos de la talla del Ferrari 458 Italia, el Porsche 911 Turbo o el Lamborghini Huracán, entre otros.

Con un físico agresivo, una carrocería con mucho aluminio y un motor de disposición central trasera —algo nunca antes visto en un Audi— rápidamente el R8 ganó adeptos y ahora se ha converitdo en uno de los súper deportivos alemanes consentidos.

Por fuera
Probamos la primera generación del R8 que utilizaba cubiertas para autos deportivos, que tuvo un facelift (cambios físicos para renovar la línea), pero conserva la parrilla de forma trapezoide, característica de Audi. Ahora tiene nuevo diseño en los juegos de luces, tanto frontales como traseros, mismos que ya incorportan tecnología LED asi como los neumaticos.

El R8 presume en su fascia dos grandes tomas de aire que sirven para enfriar el motor. También cuenta con rines de 19 pulgadas, que pueden variar dependiendo de la versión y que dejan ver discos de freno hiperventilados y calipers con el emblema R8, además de dos salidas de escape ovaladas en la parte posterior.

Probamos la versión V10+ del Audi R8, que cuenta con algunas piezas en fibra de carbono, como los espejos laterales y los paneles que cubren otras dos tomas de aire que están en los costados, justo antes de las salpicaderas traseras, lo que ayuda en la reducción de peso y, por supuesto, aumenta el tono deportivo del auto.

Atrás, un gran medallón deja ver el motor V10 FSI del Audi R8, que en la versión V10 genera 525 caballos de fuerza y en la V10+, la que manejamos, 550 caballos de potencia.

Por dentro
Realmente el Audi R8 es un auto minimalista. En el interior no encontramos más que lo necesario. Y es que en un auto de estas características lo que importa es el desempeño y no cuántos juguetes trae al interior.

Me gusta que el ambiente deportivo se siente en todo momento gracias a que tanto las puertas como el tablero tienen también insertos en fibra de carbono. La palanca de velocidades también es simple y los controles del aire acondicionado son sólo tres perillas y algunos botones. En realidad todo está enfocado en que el conductor se enfoque en el manejo y no tenga muchas distracciones.

Además de los insertos en fibra de cabrono, el R8 tiene asientos y volante forrados en piel y algunos plásticos blandos que se sienten de buena calidad. Estamos hablando, además, de un auto para dos personas.

¿Y la tecnología?
El Audi R8 no es un auto que presuma muchos gadgets. Al centro del tablero tiene una pantalla que no es tactil y que, al presionar una tecla, se abate para dejar al descubierto tres ranuras: la del disco compacto y dos para tarjetas de memoria SD.

Por supuesto, el auto puede incluir sistema de mapas y navegación GPS, mismo que se despliega en la pantalla que tenemos al centro del tablero. Además, tiene una conexión especial para iPhone y está equipado con el sistema de sonido Audi Concert.

Por supuesto, en el Audi R8 puedes conectar tu teléfono a través de Bluetooth y acceder a todas sus funciones, listas de llamadas, contactos, etc. Todo se controla a través de una serie de botones que están en la consola central, ya que este R8 aún no cuenta con el control MMI, como el que hemos visto en otros autos de la marca alemana, como el S3, por ejemplo.

En las calles
Aunque el R8 tiene los circuitos en su ADN, se comporta muy bien en situaciones normales de calle, eso sí, con muchos brincos y algunas incomodidades derivadas de la dureza de su suspensión que, insistó, esta configurada para ofrecer altas prestaciones y no comodidad.

Como mencioné, tiene un motor V10 FSI (diez cilindros), 5.2 litros y disposición central trasera, que en la versión V10+ desarrolla 550 caballos de fuerza. Este propulsor es naturalmente aspirado, eso quiere decir que no recibe sobrealimentación ni de un turbocargador ni de un súper cargador.

Este motor V10 de complementa con una caja semiautomática S-Tronic de seis velocidades y es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en poco menos de cuatro segundos.

Vale la pena mencionar que este R8 es quattro, lo que quiere decir que cuenta con el sistema de tracción integral en las cuatro llantas desarrollado por Audi. Eso lo hace más estable y seguro, pero también un poco más pesado, por lo que es sorprendente que su aceleración de 0-100 km/h esté por debajo de los cuatro segundos.

Tag: cubiertas

Similar Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *