LA ASOCIACIÓN DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL ARGENTINA (ALIJA), QUE DESDE HACE 30 AÑOS NUCLEA A ESCRITORES, ILUSTRADORES, DOCENTES, MEDIADORES Y BIBLIOTECARIOS, LANZÓ UNA CAMPAÑA EN BUSCA DE UNA SEDE PARA POTENCIAR LAS ACTIVIDADES QUE BRINDAN, PONER A DISPOSICIÓN DE LOS LECTORES SU CUIDADA BIBLIOTECA, Y ACOMPAÑAR DESDE UN ESPACIO MÁS VISIBLE EL GRAN CRECIMIENTO DEL SECTOR EN LOS ÚLTIMOS AÑOS.

Precisamente cuando la literatura para niños y jóvenes está en boca de todos con la Feria del Libro que se desarrolla hasta agosto en Polo Circo y en Tecnópolis, la asociación fundada en 1985 que ha hecho mucho por su promoción y difusión desde una perspectiva federal y global está en busca de su primera casa y recibe propuestas para cumplir ese sueño en el correo electrónico infoalija@gmail.com.

Actualmente, Alija funciona en una Biblioteca municipal que les cede el espacio, pero no tienen autonomía para llevar adelante actividades fuera del horario establecido. Además, al no tener una sede propia no pueden brindar un domicilio fiscal y esto trae aparejado algunas cuestiones legales que les impiden funcionar como ONG y recibir los beneficios de serlo.

Por todo eso, Laura Giussani, vicepresidenta de la asociación, aseguró a Télam que “nuestro sueño es tener una sede que sea mucho más accesible en tiempo y en espacio. Esto nos permitiría mayor visibilidad y tener un cronograma propio para dar charlas y capacitaciones, para las reuniones de comité y para otras actividades que queremos realizar”.

Otra punto a favor, y para nada menor, es que con un lugar propio podrían poner a disposición del público la gran biblioteca que vienen armando desde hace años bajo el nombre de Graciela Cabal, en homenaje a esa gran escritora: “Tenemos una biblioteca de referencia muy grande, que los especialistas consultan mucho; el problema es que gran cantidad de libros los tenemos en cajas y eso complica el trabajo”.

Una tarea de hormiga y muy a pulmón es como definen quienes lleva adelante la asociación, que nació para enriquecer la literatura y que en sus tres décadas tuvo a grandes autores como Graciela Montes o Ricardo Mariño. “Hemos hecho las gestiones más formales y no se dio, estamos como en una especie de limbo legal porque para el Estado somos como un privado”, explica por su parte Lola Rubio, secretaria de Alija.

“Alquilar o comprar un espacio e imposible de sostener – agrega Giussani-; por eso pensamos en asociarnos con una ONG de fines parecidos a los nuestros para compartir un espacio en el que Alija pueda desarrollar sus actividades y potenciar la de las otras organizaciones. Proponemos compartir un espacio que en forma individual y sin apoyo económico se hace muy difícil”.

El equipo de Alija lo integran profesionales y apasionados de los libros -mediadores, narradores, escritores, investigadores, ilustradores, docentes y bibliotecarios- que trabajan ad honoren “por la expansión del campo de la literatura infantil en forma comunitaria y acompañando el crecimiento tan enorme que ha tenido en los últimos años”, comenta Giussani.

Además de promover y difundir la literatura para chicos y jóvenes a través de la investigación y la crítica, Alija, que se sostiene con la cuota de sus socios (individuales y editoriales), representa a los autores, los libros y la edición local ante IBBY, la Organización Internacional del Libro Infantil y Juvenil, de la cual forma parte como sección nacional.

En este sentido, se ocupa de representar a escritores y editores argentinos ante el mundo y selecciona a los más destacados del plano local para competir por el Premio Hans Christian Andersen, el “pequeño Nobel”, como se lo conoce, una distinción que en nuestro país recayó en 2012 en manos de la escritora María Teresa Andruetto.

Para la edición 2016 Alija postuló a Laura Devetach, y a Jitanjáfora, una asociación de redes sociales para la promoción de la lectura y la escritura, para el premio Asahi, cuyo ganador se conocerá en septiembre de este año; el mismo lo recibió en 2012 el programa “Abuela Cuentacuentos” de la Fundación Mempo Giardinelli.

“Los premios de IBBY -explica Giussani- lo que permiten es darle visibilidad a nuestra literatura fuera del país y para eso buscamos candidatos en todas las provincias, no nos circunscribimos a Buenos Aires, armamos redes con organizaciones del interior; y al mismo tiempo que contamos al mundo lo que hacemos, vemos qué sucede en otros lugares que pueda beneficiarnos”.

En nuestro país se publican alrededor de 2800 títulos al año para chicos y jóvenes, es ahí cuando Alija entra en acción: “Tratamos de establecer un tamiz que permita a los especialistas seleccionar en ese mar de libros aquello que es interesante. La literatura tiene un fenómeno comercial y no todo lo que se vende es bueno, en el sentido de un lenguaje poético con determinadas características de calidad…”, advierte la vicepresidenta.

En contra de esa mirada esencialmente mercantilista, difundir la literatura de calidad “implica formar lectores literarios cada vez mejores y esto se traduce en mejores ciudadanos, personas que son capaces de disfrutar del arte pero al mismo tiempo que complejizan su pensamiento, su modo de ver la vida. La lectura literaria por un lado y la lectura de libros informativos te abre el mundo”, considera.

Es que son los chicos los verdaderos destinatarios de Alija; para ésta asociación un niño “es un lector en formación al que debemos ofrecerle un menú de lectura variado y de mejor calidad frente a la inmensidad del mercado”, sostiene la vicepresidenta, al tiempo que ejemplifica: “si un libro te muestra que las mujeres somos amas de casa establece un modo de ver, naturaliza discursos que no permiten pensar otros mundos”.

Justamente a esa literatura que cuestiona, moviliza y se pregunta es la calidad a la que se refieren desde Alija, porque en definitiva, desde la difusión y la promoción de libros para niños y jóvenes lo que “intentamos es pensar en lectores que abran su cabeza, que miren el mundo de una manera menos convencional, más incómoda”. Una casa sin dudas consolidaría esta propuesta que vienen custodiando desde hace 30 años.

Tags: correccion de textos, servicio de correccion de textos

Similar Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *