Feria Valencia ha presentado una demanda judicial para desahuciar a la empresa Teyoland, que el pasado 27 de noviembre cerró las puertas del establecimiento abierto en junio y que ocupaba 20.000 metros cuadrados en el pabellón 7 del recito ferial. La empresa anunció entonces que su intención era “reinventarse” y “reabrir a principios de 2014”.

Según han indicado fuentes de la institución ferial, la demanda se presentó hace unas semanas “por una cuestión de cautela en la gestión”. “Es la obligación que tiene la feria de hacer una gestión responsable de sus intereses”, recalcan.Resultado de imagen para muebles

Desde Feria Valencia argumentan, en este sentido, que “la feria no puede permitir que un inquilino siga sin estar al día en sus obligaciones de forma prolongada”, aunque las mismas fuentes han rehusado precisar la cantidad adeudada por Teyoland.

En el momento del cierre, Teyoland adeudaba dos meses de alquiler a Feria Valencia, con la que había acordado el pago de un millón de euros anual, al que podría sumarse hasta un 4% de la facturación de la firma.

Medio año antes, la empresa abría sus puertas con la previsión de recibir 12.000 visitas diarias en su primer mes y alcanzar el millón de visitantes en un año y una facturación de 40 millones de euros, basada en su firme apuesta por el producto made in Spain.

Su consejero delegado y cara visible del proyecto, Ignacio Tello, destacaba entonces la apuesta por “favorecer y potenciar el producto hecho en Valencia y en España”, con intención de “ir en la línea de precio” de firmas como el gigante sueco del mueble, las sillas y los sillones, en algunos productos y diferenciarse “en calidad, en estilo o diseño y también en precio” en otros.

Su plantilla inicial era de 300 empleados, aunque en septiembre prescindió de cerca de un tercio de ellos para ajustar su estructura de personal al funcionamiento interno de la compañía y a sus “necesidades reales” en cada una de las secciones.